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Ganadora del concurso de microrrelatos de la Escuela de Escritores

María Ángeles Peyró Jiménez ha ganado el concurso de microrrelatos organizado por Escuela de Escritores para la X edición de Getafe Negro. Desde la organización le damos nuestra más sincera enhorabuena. 

El fallo del concurso de microrrelatos Getafe Negro cerró este domingo 22 de octubre la X edición del festival de novela policiaca de Madrid. En esta edición fueron 145 los microcuentos presentados a concurso y cinco los finalistas seleccionados por el claustro de profesores de Escuela de Escritores.

El futuro de Europa, el secuestro del humanismo debido a la crisis que atraviesa la sociedad occidental y la libertad de expresión fueron los temas que ocuparon esta edición de Getafe Negro. Por eso la frase con la que debían comenzar todos los textos de un máximo de 150 palabras que se presentaron al concurso sera “El nombre en clave de la operación era Zeus”.

El escritor Lorenzo Silva, comisario del festival, eligió al ganador final de esta edición, el microcuento titulado Cuestión de honor y cuya autora es María Ángeles Peyró Jiménez, de Madrid (España).

María Ángeles podrá disfrutar como premio del curso de escritura de Género Negro que imparte el escritor Marcelo Luján en Escuela de Escritores.

Cuestión de honor
El nombre en clave de la operación era Zeus, ya sabe. Sobre el montecito, vigilando la carretera con su presencia poderosa, el toro de Osborne me recordaba las veces que, de jóvenes, nos llegábamos hasta aquí para mostrar la nuestra a la incauta de turno. El paisaje seguía sembrado de condones, pero esa vez la noche había dejado algo más: una de las chicas del Olympos Nightclub yacía bajo el cartel. De su vientre desnudo sobresalía absurdo un pararrayos, en cuya punta ondeaba furiosa una bandera de Europa. La identificación fue rápida: Soumya Dahmani, melillense, de dieciséis años. Había huido a Madrid con Saúl Puertas, picador de la cuadrilla de Raúl Gómez, el Griego, y había acabado en aquel burdel barato donde fue localizada por su padre dos noches antes del macabro hallazgo. En la madrugada de ayer detuvimos a su hermano Ibrahim, que se declaró orgulloso culpable. Caso resuelto, mi Sargento. Pero no hay dios que explique esto.